8 sep. 2016

Me mudo a wordpress :)

¡Hola! Antes que nada, quiero confesar que esta decisión me aplasta de nostalgia. Blogspot fue el primer sitio en donde empecé a publicar, el que me acercó a la experiencia de compartir escritos con amigos y desconocidos, por ende, es un tanto triste para mí. Pero vamos, todo es para mejor.

Ahora, mis entradas y post van a ser publicadas en el sitio web de mi saga literaria, "La Nación de las Bestias". Allí, seguiré escribiendo, dejando noticias y expresándome, además, a pesar de que la plataforma es wordpress, no necesitarán una cuenta para seguirme o dejarme comentarios. Los invito a conocer el sitio y a seguir en contacto. Yo, por mi cuenta, usaré blogspot únicamente para estar al día con todos ustedes y sus entradas :)

Los espero allá. Un abrazo.

25 ago. 2016

Aniquilación a dos manos.

Ponerse una pistola en cada mano y levantarlas a cada lado de la cabeza, por si acaso la primera bala no le atina al cráneo y sale volando a la nariz. Llenarse los bolsillos de piedras antes de echarse al vacío con una cuerda amarrada al cuello, por si acaso la soga no está muy apretada. Tomarse una cápsula de cianuro por si acaso el tren no pasa con demasiada fuerza.

Así de dramático, innecesario y deprimente se suele sentir ser artista y escritora a los 26 años. Pero no todo el tiempo, sólo de a ratos, pero los ratos en los que te ocurre, vaya que la pasas mal.

Esta entrada comenzó con la intención de ser pequeña y amable, porque sólo quería hablar un poco sobre mis miedos e inseguridades, con la esperanza de que le sirviese a alguien el leer sobre ellos y a mí misma, para arrancármelos un rato. Pero después, me di cuenta que no iba a ser pequeña ni amable, sino larga y vulgar, porque no podía hablar de esos temores sin mostrarles las raíces, los trozos de terreno donde se sembraron y crecieron hasta volverse parte del paisaje que es mi ser en su totalidad.

Nuestros miedos no nos definen, pero sí son parte de nosotros. Y como tales, no debemos darles la espalda y pretender que no están allí.


Recuerdo que cuando empecé a hacer obra visual, casi a los finales de mis 16 años y cuando era una mocosa con problemas de personalidad (ahora soy una mujer -más o menos- hecha y derecha con problemas de personalidad), mi padre me dijo que lo pensara bien, que los artistas sufrían mucho. Con el tiempo aprendí que no sólo mi papá tenía razón, sino que, además, soy bien masoquista.

El principio fue divertido, lo admito. Empecé a tomarme fotos, a editarlas con photoshop, a sentir padre cada vez que hacia cosas más complejas en las que obvio, mi cuerpo siempre era un pedazo pegado que cumplía alguna función bonita dentro de un esenario imaginario. Luego comencé a enseñárselas a mis amigos, a la gente de la internet, y a todo mundo le gustaba, y decía que hacía cosas muy padres y originales diferentes:


 Hasta que un día, empecé no sólo a ver los portafolios de otros artistas asombrosos en internet que tenían técnicas similares a las mías, sino a darme cuenta de que estaba pasando tres horas haciendo un montón de basura, copiando ideas de otra gente y de que estaba perdiendo un poco de mí misma al no ponerle corazón ni energía a algo que me estaba gustando demasiado hacer. Estaba sufriendo, y un chingo.

Y entonces, le puse algo más a las obras, algo más que ganas y tiempo: sentido y concepto. No era sólo cuestión de técnica. Era el hecho de que no estaba pensando en lo que hacía, en que sólo me sentaba frente a la computadora a picarle al photoshop, en que me tomaba fotos sin pensar en la calidad de lo que estaba mostrando. En el hecho de que yo no sabía nada ni me estaba molestando en aprender. Y, enojada conmigo misma, pero decidida, en cuestión de meses comencé a hacer cosas así:


 Me di cuenta que ya no sólo estaba acompañada por las ganas de hacer algo llamativo para que los demás me halagaran: había encontrado una pasión. Y una a la que le estaba metiendo mi tiempo, mi esfuerzo y mis ilusiones, porque no sólo estaba empezando a tener más presencia, más seguidores en las redes de artistas, sino que ya me estaban invitando a hacer una exposición de mi trabajo. ¡A los 17 años!

Ilusa.

Ilusa, con negritas, gordota y subrayada. La exposición fue un desastre; los montajes, mal hechos; las impresiones, de calidad pésima. Durante todo el show, vi despegarse las fotos de sus cartulinas como hojas de un árbol jodido; el pegamento de primaria que había usado para adherirlas se abombó y dejó cada pieza hecha mierda. Un-fra-ca-so. Y es que, aunque había comenzando a crecer de alguna manera, de la otra estaba todavía muy, muy verde.

Y otra vez, estaba sufriendo. Hice el ridículo, empecé a pensar que mis obras no estaban tan padres y que no tenía ninguna oportunidad, porque ya no sólo quería ser una transeúnde en el mundo del arte. Quería ser artista, en toda la regla, y entonces miles de cosas me vinieron a la cabeza durante ese lapso de un año: ¿Por qué mi técnica no está tan bien? ¿Por qué no me invitan a otras exposiciones? ¿Puedo vender mis cuadros? ¿Está bien si vendo una impresión a $250 pesos?

*Inserte deseos de autoaniquilación.*

Si algo me molesta, es achacarle la culpa de mis errores a mi edad. No, señores, la edad no tiene qué ver. Si tú haces algo mal hecho, sin corazón ni pasión, así tengas 15 o 70 años, vas a hacer pura mierda si desde el fondo trabajas con mierda. Tienes que conseguir buenos materiales (pasión, amor, paciencia, perseverancia) y echar a un lado los baratos (soberbia, envidia, pereza y abandono a medio camino). Porque hacer menos el trabajo de otros no hace el tuyo más grande, ni envidiar las habilidades de los demás hará las tuyas mejores. Así que, dije que era hora de chingarle el doble. Hice cosas así:


 Y luego, como por arte de magia (magia que tardó tres años), exposición individual en Estados Unidos, Chiapas y Aguascalientes. Fue mucho más decente, vendí obra a un precio razonable y después, vinieron grandes cosas tanto buenas como malas que me ayudaron a crecer. Y poco a poco, empecé a tener miedos "de adultos": ¿Y de qué voy a vivir? ¿Puedo mantenerme vendiendo sólo obras y haciendo exposiciones de vez en cuando?

Fue entonces cuando opté por volverme diseñadora gráfica y estudiar en la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Ja, bonita diseñadora, que nunca iba a clases y faltaba semanas por ir a hacer exposiciones a otros estados. Y, aunque puede parecer que era una vida de ensueño, hoy en día me arrepiento un poco de no haberle metido más trabajo a esas clases, porque podrían estarme sacando de un apuro hoy en día. Al fin y al cabo, del diseño gráfico estoy viviendo.

Pero no, no hermanos, en ese tiempo yo ya me sentía en la cúspide: A los 19 años ya estaba dando mi primera conferencia en el Tec de Monterrey, en Aguascalientes, y yo decía ¡Estoy logrando grandes cosas! ¡Me estoy haciendo un nombre como artista y...! Y no. NO.

La conferencia fue un deja vu: mis discursos, un asco, sin sentido ni hilo. La plática duraba una hora y yo la acabé en veinte minutos, así que tenía otros cuarenta para demostrar que no tenía nada útil qué decir. Creo que hasta vi a alguien dormirse al fondo, no lo sé, estaba nerviosa y temblando como una hoja ante el montón de caras interrogantes, porque NADIE sabía de lo que yo estaba hablando. Había mucho apoyo de mis colegas universitarios (todos unos campeones, de esa generación salió gente talentosísima), pero a pesar de los halagos, en el fondo yo no estaba satisfecha.

Para mi ver, había vuelto a hacer el ridículo. Y suspiré y suspiré, porque otra vez, me iba a poner a sufrir.Ya no quería exposiciones, ya no quería conferencias, ya no quería nada. Y para colmo de males, otra vez tenía complejos respecto a mi técnica, a pesar de que mi trabajo había crecido mucho:


 ¿Saben que fue lo único que me sacó a flote a pesar de la decepción y la desesperación?

¿Mi valentía? Nah. ¿Mi sed de crecimiento espiritual? Ni madres. Fue mi TERQUEDAD. Así de humana, común y real soy. Dolida, me levanté de nuevo y, tal cual uno se despierta para irse al trabajo, me dije a mí misma: "Ni modo. A chingarle otra vez, como si fuese desde el principio".

Y después, vino algo muy brutal: el rechazo. Y no el mío, sino el del mundo.

Mi obra se volvió un pelito más conocida, aparecía en blogs de arte y cultura y me hacían entrevistas con regularidad, pero todo eso ayudó a que me empezaran a llegar las críticas y las mentadas de madres como si las hubiese mandado a pedir por mayoreo.

"Tu obra es una copia de..." "Está más chida la de..." "Pero te falta que..." "No eres nadie si no has expuesto en..." "¿Y qué premios te has ganado o qué?" "El arte digital no es arte porque..."

Algunas críticas fueron buenísimas, me ayudaron mucho a crecer, a ser mejor persona y artista, a poner los pies en la realidad. Pero otras, de plano, eran para echarme por tierra, para hacerme sentir menos y para otros poderse sentir más. Y fue entonces que aprendí que, así como yo pude haber sido envidiosa y soberbia en el pasado, había gente que también podía serlo, y no en silencio, sino a pulmón y pluma abierta. Descubrí que había cosas muy podridas allá afuera, y como venía pasándome desde los últimos cuatro años, dejé que todo eso me destrozara. Que yo mismo destrozara lo que tenía y lo que estaba logrando:




 Dejé que el rechazo me doblegara en vez de tomarlo como un entrenamiento, como una práctica para mi estómago, para que pudiera aguantarlo todo y seguir siendo feliz. Mi última serie formal fue expuesta en el año 2011, y de allí a los siguientes dos años, expuse colecciones campechaneadas e hice pocas obras por año, más que nada, porque el tiempo que tenía para concentrarme en crear cosas nuevas estaba reduciéndose drásticamente.

Tengo la seguridad de que habría abandonado todo si no hubiese tenido una pasión verdadera por mis obras, porque a pesar de esa inseguridad, amaba intensamente lo que hacía, y lo que esas cosas me hacían sentir. Y ese amor nunca me dejó tocar el fondo de la cuesta abajo, aun estando hasta los oídos de lodo y humillación.

Y en un parpadear, llegó el 2014. Habían pasado seis años desde aquella exposición de fotos mal impresas y pegadas en cartón de huevo. Ahora tenía un currículum insípido de quién sabe que tantos países y ciudades con exposiciones, pero nada más. Nada, porque el trabajo, los problemas económicos y muchas otras cosas habían arrancado aquel espacio tan importante que le había otorgado a mi obra. Así que, después de la paliza que me había dado el rechazo y la autocompasión, tuve que levantarme de nuevo, porque para mí ya no había otra cosa que podía hacer más que esto:


 Con el corazón en la mano, abrí mi sexta serie expositiva, titulada "VMBRA" (Umbra), inspirada en una novela que tenía ya bastante tiempo queriendo escribir. Y esta pequeña serie, expuesta en Aguascalientes y movida después a Guadalajara, me impulsó a cambiar mi vida de nuevo. A encender otra vez la pasión que tengo por crear.

Ya no estoy haciendo exposiciones internacionales ni conferencias, más por falta de dinero y propuestas que otra cosa, pero ya no siento dolor, ni sufrimiento cuando no tengo eventos, o cuando un cuadro no sale perfecto o cuando me hacen una crítica fuerte, porque llega el punto en el que dejas de demostrarle a los demás y hasta a ti mismo lo que vales y empiezas a amar lo que haces por lo que es, no por el lugar al que te va a llevar. Así, humilde y pequeño, empiezas a ser feliz de verdad.

¿Les digo algo? Ser artista es desgarrador, doloroso y fatigante, te dan ganas de esconderte en un agujero o darte un tiro de vez en cuando... pero es la cosa más chingona que me ha pasado como persona; el tener la oportunidad de hacer algo significativo, el poder ser LIBRE a tu manera y de crear cosas, criaturas y mundos que nadie más puede ver ni entender y que, por ende, son totalmente TUYOS.

¿Y saben qué es lo maravilloso y a la vez jodido de todo? Que quiero hacer otra vez este ciclo, esta rueda de sueños y desilusiones que arrancan las ganas de vivir y te quitan años de la cara y el alma, pero ahora, siendo escritora.

No es que de repente hubiese querido serlo. Es que hay un hambre en mí que, afortunadamente, nunca puedo llenar más que con cosas que cultivo por mí misma.

Una madrugada, mientras acudía al funeral de un tío mío que falleció por beber demasiado, me dio una epifanía. Antes de ser artista, escribía, escribía cuentos, pequeños fics, pequeños poemas y relatos que fui dejando conforme me metí en el mundo del arte. Después, me vi invadida por un miedo atroz: miedo al haberme equivocado, al saber que tal vez di una vuelta incorrecta y que sepulté un sueño que tal vez debí haber regado con más cuidado, pero que estuve dejando solo, porque estaba alimentando otra plantita, otro sueño, ese de ser artista.

No quiero ser la siguiente Rowling. Quiero crear el universo en el que siempre quise sumergirme a través de unas páginas. Quiero crear cosas que me gustan, libros que me apasionen, quiero... devorarme el mundo de un golpe y largarme derechito a mi tumba gritando a los cuatro vientos que no me quedé con ganas de nada.

Y ahora que me siento cómoda con mi obra, sabiendo que sólo resta sacarla adelante porque no voy a dar un paso atrás, he decidido ponerme esa otra pistola en la mano, la de la escritura, para tener dos armas de dónde tirarme a la cabeza o a lo que se me ponga enfrente. Y sé que, a pesar del sufrimiento y el rechazo en este nuevo camino, porque no tengo ni idea de lo que me depara, también soy consciente de que esta vida, sin riesgos y sin deseos de perseguir aquello que nos hace sentir VIVOS, no vale la pena.

15 ago. 2016

Planes para los meses que vienen.

¡Hola! Esta vez, vengo con varias noticias, tanto para gusto de aquel que quiere ver una exposición como para los que están esperando el lanzamiento de mi libro. 

Primeramente, en la segunda quincena de Septiembre voy a tener una demostración individual en mi ciudad, Aguascalientes, en plaza Universidad. Debido al tipo de evento, no va a haber inauguración formal, pero la obra se quedará para que todo el que guste ir a conocerla, además de que dejaré un par de sorpresitas allí que espero les gusten. Yo creo que a principios del mes estaré publicando la invitación formal.

Pero eso no es todo, estoy planeando mover esa misma exposición en otras partes del país y tengo ya otro estado confirmado para 2017. Aún me falta conseguir un par de sitios más para este año (de hecho, estoy abierta a cualquier lugar que guste llevar la exposición a sus salas), pero al menos, estoy asegurando un poco de actividad para mi obra por un buen tiempo.

La razón por la que quiero agendar la mayor cantidad de exposiciones es la siguiente: probablemente no haga nada de obra nueva hasta Febrero, así que quiero que la que ya está se mueva sola en lo que trabajo a fondo en el lanzamiento de mi libro.

Respecto a esto, ¡Ya tenemos fecha! En Octubre estarán disponibles los primeros capítulos del El Señor del Sabbath, así como empezaremos sorteos de ediciones digitales, separadores, postales, pines y muchas otras cosas que tengo planeadas para ir preparando la llegada de La Nación de las Bestias. 

Pero eso no es todo, en Septiembre habrá muchas cosas más que ya estoy ansiosa por mostrarles. De momento, nos seguimos leyendo por mi Twitter, sitio en donde estarán las noticias más recientes de todos mis proyectos. 

Adelante, que todavía queda mucho trabajo por delante.



24 jul. 2016

Cuello Grande

(Relato escrito en el año 2008)

Me detuve un momento a descansar en una pequeña banca; ese día cargaba conmigo el libro en donde escribía mis memorias, así que decidí aprovechar para usarlo un rato. Había estado toda la mañana recorriendo el zoológico, tomando notas y tratando de inspirarme.

Dejé el grueso libro a un lado, mientras sacaba una pluma de mi bolsa. El Sol se volvía cada vez más insoportable. De pronto, escuché un crujido a mi lado; al mirar, vi cómo una pequeña jirafa comenzaba a arrancar páginas de mi libro para comérselas lentamente.

Aquel suceso me recordó a una vieja anécdota que me tocó presenciar y, al mirar los ambiciosos y dulces ojos de aquella jirafa, me acordé de ella.

Ella era una pequeña niña, de regordetas mejillas y rizados cabellos rojizos; solía ir vestida de pavorosos vestidos rosados y vivía en una redonda casita amarilla, de la cual brotaban flores de la chimenea y crecían labios rojos de las macetas como si fuesen rosales.

Una fresca mañana, la vi salir a buscar su desayuno, el cual tomaba de los árboles de su jardín. Sus comidas dependían de la estación, normalmente manzanas o naranjas en verano, pero si tenía suerte se podía encontrar con un árbol de pollo frito.

Mirando la mata de uno de sus árboles, distinguió uno muy especial. De él no brotaban alimentos ni juguetes. Era un árbol de bufandas.

Al parecer, todas estaban sin madurar, puesto que estaban a medio tejer. La niña era caprichosa, así que escudriñó con la mirada cada sección del árbol para poder encontrar una que le agradase. Entonces, la vio.

Era de lana fina, perfectamente tejida con tonos pastel, y de las orillas colgaban largos churritos de tejido haciéndola lucir todavía más encantadora.

Ella quedó encantada con la prenda, pero tristemente todavía era una niña muy pequeña, y a su edad aun no había crecido mucho. La bufanda estaba demasiado arriba, incluso para un adulto normal.
La pelirroja se quedó con la mirada prendida de aquel tejido, y su barbilla se quedó levantada hacia la copa del árbol.

Los días pasaron, no recuerdo cuántos, pero fueron bastantes, tanto así que la noche se llegó a comer el Sol más de mil veces.

La niña no se daba cuenta, pero aquella bufanda cada día estaba más y más cerca de su cabeza… Hasta que llegó el día en que ella fue capaz de tomar la bufanda con los dientes. La jaló y la zafó de entre las ramas. Al intentar tomarla con las manos, grande fue su sorpresa al darse cuenta de que éstas no podían alcanzarla. Miró al suelo y vio que sus pies estaban demasiado lejos.
Su cuello se había alargado de forma extensa, tanto que su cuerpo se veía diminuto en comparación, tanto que los pájaros y las ardillas podían hacer casas en él.

Los ojos de la pequeña se llenaron de lágrimas. Pero no porque su cuello hubiese crecido de aquella manera, sino porque ahora la bufanda era demasiado pequeña, y no podía cubrir ninguna parte de su largo pescuezo.
. . .

Este cuento fue inspirado por “Cuello Grande”, una pieza que formaba parte de mi primera exposición artística: “El diario del Decapitolio”, llevada a cabo en el 2008. Dejé el relato tal y como lo encontré en una página de mis cuadernos de aquel entonces, por lo que, si hay alguna rareza narrativa, espero sea culpa de la inexperiencia de aquellos tiempos.



1 jul. 2016

Y el cuarto de siglo se fue...

¡Saludos! Una vez más vengo con noticias de todo un poquito, desde exposiciones y publicaciones licuadas con alucinaciones personales, así que empecemos con lo interesante:

Como algunos que me siguen en twitter ya deben saber, estoy preparando una exposición individual que se presentará en mi ciudad, Aguascalientes, para inicios de Septiembre. Planeo presentar una buena cantidad de piezas y tal vez algunas inéditas, todo con tal de mostrar algo de novedad y subir las expectativas. No sólo para quienes gusten de mi trabajo, sino por mí mismo, porque siento que después de todo lo que he pasado en el último año, es justo hacer un esfuerzo que me anime a seguir adelante en mi carrera artística, a hacer una exposición con obras de calidad y una visión más amplia de lo que estoy haciendo ahora mismo.

Merezco seguir creando ese mundo que tanto me gusta y que ha dado pie a tantas cosas buenas, que me ha ayudado a conocer gente increíble y a crear cosas hermosas a lado de personas extraordinarias.

Creo que la última exposición que tuve fue el año pasado, y para ese tiempo mis ánimos andaban por los suelos en muchos sentidos, tanto así que no pude disfrutar esa exposición como se debía. No voy a mentir, 2015 fue una época mala, un año difícil lleno de obstáculos y donde muchas cosas que quería hacer no se pudieron cumplir y de la manera que deseaba, al menos no en el primer semestre del año, por lo que decaí bastante en los siguientes meses respecto a muchos aspectos que siempre he cuidado de mí, tanto en mi obra como en mi físico y vida personal/laboral. 

Tengo la certeza que de no ser por mi familia, tanto la de sangre como la que he ido juntando con los años, yo ya estaría por los suelos e incapaz de hacer otra cosa que meterme a un trabajo de ocho a ocho sin ningún otro propósito que pagar las cuentas, sacar algo para vivir al futuro y nada más.

Pero afortunadamente, los sueños allí siguen, las metas me siguen mirando a la cara esperando a que las alcance, y vamos a ir por ellas.

Y es por ello que ahora hablaremos de la segunda cosa: Otro de los salvavidas que me ayudó a salir de esa depresión fue el empezar mi libro en Septiembre. Y es este proyecto el que más motivado me tiene. Hasta ahora, he recibido críticas tan buenas y recomendaciones tan útiles de parte de mis lectores primerizos que cada vez me siento más y más decidido a que salga a la luz, sin importar el medio en el que llegue a ser publicado.

Y es por ello que lo más probable (e independientemente de lo que me diga la editorial en los meses venideros respecto a si se publicará o no), voy a retener su salida al público un tiempo más, unos cuantos meses, tal vez hasta el 2017. El motivo es que voy en la décima revisión, y siento que todavía hay que dedicarle más tiempo. Quiero que La Nación de las Bestias sea una historia desgarradora, que se quede clavada tanto en los corazones como en las pesadillas de las personas, quiero... en fin, falta pulirlo hasta el punto en el que esté satisfecho con todos los aspectos del libro. Y bueno, eso va a tomarme un tiempo, por ende agradezco desde ya a toda la gente hermosa que se está metiendo de lleno a la historia, que me está apoyando con leídas, críticas y opiniones para mejorarla (E inclusive a los que ya andan haciendo chistes locales y carreta sobre los personajes, eso me hace saltar el corazón de emoción ♥). Esperemos ver esto materializado algún día, ya sea en las librerías o como libro autopublicado. Pero de que va a suceder, va a suceder.

Otra cosa que también va a suceder (jajaja) es un arreglo a mi sitio web. Ya estoy poniendo manos a la obra con la ayuda de un buen colega para finalmente, re-estructurarlo, dejarlo decente y abrir la tienda de prints, así que espero por allí de Octubre tenerlo totalmente funcional.

En términos generales, pienso hacer que estos cuatro años que me quedan de aquí a mi tercer siglo sobre la tierra sean memorables. Voy terminar mis metas y planear otras a futuro, así que la decisión de arreglar todos los aspectos de mi persona (tanto física como espiritual) y mi obra están ahora en transcurso. Veremos qué tengo que decir para el 2017 :)


22 jun. 2016

Odisea de cinco tierras y una noche

Sí. Así como lo ven, estamos de vuelta en blogger. Muchos estarán de acuerdo en que es poco práctico, pero si he tomado la decisión es porque, en dado caso de no encontrar una casa editorial para publicar mi libro en Septiembre, hacer la promoción por medio de blogger sería lo mejor (por cuestión de promoción y la facilidad de feedback que hay en el sistema), así que de momento, nos quedaremos aquí escribiendo entradas. (Aunque debo admitir que estoy feliz de estar de vuelta, siempre me ha gustado mucho esta plataforma)

Punto y aparte. El motivo real de esta entrada es para presentar mi más reciente publicación literaria, la cual fue posible una vez más gracias a la revista digital Aguaardiente, cuyo magnífico equipo me ha hecho el honor de compartir su espacio conmigo y esta vez, con algo más completo que un poema. "Odisea por cinco tierras y una noche", más que un cuento corto, es una extracción de una historia oculta que viene narrándose desde hace bastante tiempo y en la que abarco una pequeña muestra de mi estilo de escritura. Les dejo la introducción, para que hable por sí misma:

Odisea por cinco tierras y una noche

"Las siguientes historias fueron extraídas del diario personal de un inusual y desconocido viajero. Día con día, este trotador se ha dedicado a escribir las extraordinarias situaciones que su naturaleza mística le ha obligado a presenciar. Algunas de estas experiencias son fascinantes, otras son tan aterradoras que él, en su vasta desesperación, ha deseado que la tinta y las letras se las lleven de su memoria para desaparecerlas para siempre en el papel. Odisea por cinco tierras y una noche es tan sólo un pasaje de unas cuantas horas nocturnas, un extracto de esa bitácora que, en un descuido suyo, me he permitido copiar en forma de obras visuales para compartirlas con el lector."

Podrán leer estas historias en la página oficial de Aguaardiente:


Posteriormente, haré una pequeña publicación digital para descargar e incluir en la sección literaria que estoy desarrollando en la web, la cual abarca el proyecto "La Nación de las Bestias" y otras publicaciones. Espero que la bitácora sea de su agrado, nos vemos pronto en otra entrada :)

23 dic. 2015

Bitácora del sueño.

Esta va a ser una entrada desastrosa. Ahora mismo, mi capacidad para sentarme en una computadora está prácticamente encasillada a escribir, escribir y escribir, por ende mis ideas están un poco dispersas respecto a expresarme con el mundo exterior, así que espero no ser tan incoherente aquí.

Hace exactamente tres meses hice un anuncio en el que iba a dedicarme a escribir hasta fin de año. Bueno, estamos a fin de año, por ende, estoy más que complacido de revelar que ya está terminado el manuscrito de mi libro, uno del que no me apeno decir, estoy muy orgulloso. Si bien es apenas el primer borrador (porque todavía faltan varios meses de correcciones) para mí es como ver cumplida la primera etapa de uno de mis sueños más anhelados. 

Muchos podrán decir que escribir un libro en tres meses (y vaya libro, ¡Son casi 600 páginas!) es ridículo, ¿Qué buena historia puede surgir de un tiempo tan corto? la verdad es que esto es algo que vengo cocinando desde hace casi cuatro años, algo que se ha plasmado hasta en mis obras y que ya era tiempo de darle vida con tinta, así que prácticamente, la historia se escribió sola.

Mi escritorio, mi horario, mi organismo, mi vida laboral, ¡todo está hecho un desastre! pero no por desesperación, sino porque no he escatimado esfuerzos para llevar a cabo este sueño. Creo que no tengo palabras para describir el amor y la dedicación que he puesto en este libro, tanto así que próximamente voy a desplazarme al lugar donde se lleva a cabo toda la historia para poder hacer más fieles los detalles de la narración, por ende puedo asegurar que he hecho lo posible para hacer de este libro algo creíble.

Y ahora, creando este mundo, soy capaz de decir que jamás había sido tan feliz.

Sólo quería dedicar una pequeña entrada para decirle a todas esas personas que tan amablemente han estado al pendiente de mi y de mi proyecto, que las cosas van tomando rumbo y muy pronto, estará totalmente listo para buscar una oportunidad de ser publicado. Si bien, sé que esto puede tomar años (o bien, nunca lograrse, ya que tengo entendido que el tipo de temática que manejo es... complicada de digerir), creo que nada podrá igualarse a la satisfacción de ver que, después de once años de escribir en las sombras, finalmente llevo a cabo otro de mis grandes anhelos, que es crear mi propio universo literario.

En cuanto esté listo el manuscrito final, empezaré a publicar un poco sobre de lo que va a tratar, pero de momento, prefiero tener todo oculto bajo el agua por si en algún momento, ocurre algo inesperado. Agradezco enormemente todo su apoyo, las obras artísticas volverán, pero por ahora, estaremos con la nariz en el teclado. ¡Saludos y felices fiestas! 



21 sep. 2015

Punto y aparte para este año.

Hace algunos meses había publicado una entrada donde di a conocer mi pasión por la escritura y mis deseos de por fin poner en marcha varios libros que tengo planeando desde hace más años de los que tengo descaro de admitir. Debido a mi continuo trabajo de diseñador independiente y a la par de la jornada laboral diaria, mis proyectos literarios no han podido crecer tanto como me esperaba para estas alturas del año.

Me encuentro particularmente frustrado por ello, ya que si hay algo con lo que he soñado desde que tengo catorce años, es escribir el libro que tantas ganas he tenido de leer. Cada vez pienso que he descuidado mucho una parte muy importante de mi, que si bien me conforma de manera equitativa con mi trabajo visual, siento que si no saco esto de mis venas, habré cometido un gran error. 

Los meses corren y realmente me entristece ver que mis libros no avanzan a pesar del paso de los años, y por ende he tomado la decisión de dedicarme exclusivamente a escribir unos meses. Estoy ahora cerrando proyectos y concretando trabajos para poder dejar el camino libre a esa parte espiritual mía que tan hambrienta se ha quedado por tanto tiempo, lo que significa que no me enfocaré en realizar nuevas piezas por lo que queda del año. Tal vez suba alguna en un fuerte momento de inspiración, pero por ahora lo dejaré por descontado.

No descarto realizar exposiciones con obras que ya tenga elaboradas, así que si hay algún espacio interesado en que lleve mi trabajo visual a sus galerías, con gusto pueden contactarme.

Por un rato me estuve engañando, diciéndome que podía y que TENÍA que hacerlo todo, porque al fin y al cabo me quise convencer de que hacer obras, escribir, diseñar y trabajar eran actividades que podía hacer a la perfección. A la vez. 

Pero después de tantos meses, con frustración me doy cuenta de que no es así. Necesito que todo respire, pero a su ritmo y dándole su espacio. Realmente espero concretar por lo menos uno de mis libros de aquí a Enero, y en caso de que eso se llegue a realizar, con gusto estaré compartiendo detalles al respecto. Agradezco enormemente a todos los que me han apoyado a lo largo de mi trayecto, vienen cosas muy buenas y diferentes, así que no pierdan contacto :)

Mis redes sociales seguirán abiertas. Podemos ponernos en contacto a través de facebook, twitter, instagram y tumblr, para los que gusten :)

26 ago. 2015

Artista y diseñador

Hay algo que se nos deja muy en claro a los estudiantes de diseño gráfico desde los primeros días en los que comenzamos la carrera: el arte y el diseño son cosas completamente distintas, y vamos, si uno se pone a reflexionar un poco esto resulta sumamente evidente, pero el hecho de que sean dos cosas distintas no significa que un artista no pueda ser diseñador o viceversa.

Por ende, uno de los grandes retos de mi vida siempre ha sido el lidiar con éstas dos profesiones, por así decirlo. Confieso que nunca pude aprovechar al cien por ciento mis estudios universitarios en diseño, ya que siempre opté por darle más relevancia a mi obra artística. Solía faltar bastante a clases ya que me iba a dar exposiciones o conferencias a otros estados, y muchas veces no tenía dinero para imprimir mis tareas ya que prefería invertirlo en las impresiones y montajes de mis cuadros. Afortunadamente, mis padres siempre me apoyaron en el hecho de que le diera prioridad a mi obra que a mi licenciatura, por ende siempre tuve mucho respaldo en ese sentido, pero eso no cambia el hecho de que pude haber pulido un poco más mis habilidades de diseño durante el transcurso de mi carrera, ya que tuve que hacerlo cuando conseguí un trabajo fijo como diseñador en un despacho. 

El hecho de que siempre le de proridad a mi obra artística (ya que esto es lo que realmente amo hacer), no significa que no me guste diseñar. Por el contrario, cuando diseño algo que le gusta tanto al cliente como a mí, siento una satisfacción casi parecida a la que tengo al terminar un cuadro, por ende nunca perdí la visión de representarme como diseñador gráfico.

Desde el año pasado estuve tratando de sacar adelante un proyecto para mantener separado mi arte de mis diseños por encargo, así que creé la empresa "Moontales", una página en facebook y marca donde estuve subiendo varios de mis trabajos, con la finalidad de darme a conocer en ese rubro. 



Personalmente, siento que ésta decisión fue más estresante que enriquecedora, debido a que constantemente me sentí en la necesidad de hacer algo de muy alta calidad para presentar en el portafolio. pero raramente me encontraba con el tiempo para hacerlo y lo dejaba abandonado por meses. Hace poco intenté reavivarlo de nuevo gracias a que pude culminar mi logotipo, pero me di cuenta que no tenía sentido.

¿Para qué empezar de cero con una empresa nueva, si Mariana Palova ya habla por sí mismo? Creo que, aunque mi trabajo artístico y mi profesión como diseñador gráfico tienen finalidades totalmente distintas, siguen formando parte de una misma cosa, por ende ya no le vi la funcionalidad al tener las cosas separadas. Tomé la decisión de no eliminar, sino fusionar Moontales con Mariana Palova para mostrarlo como un ente único. Creo que es lo más práctico y adecuado para mi tiempo y mi salud mental, y por ello estaré subiendo al álbum de diseño gráfico mis trabajos selectos de éste rubro. 

Quiero abrir esta etapa con el trabajo hecho para la banda RHUM, de Aguascalientes, el cual consistió únicamente en la creación de la obra para el disco y no el diseño y acomodo de los paneles. El proyecto fue realizado en el 2014, pero está siendo distribuido recientemente. He aquí un par de variantes realizadas en el desarrollo del producto:


Y el trabajo final:


Estoy abierto a cualquier tipo de trabajo a comisión (retratos, obras personalizadas, diseño discográfico, fotografía, imagen corporativa, etc...) así que, para requerir cotizaciones basta con escribirme a: design@marianapalova.mx


18 ago. 2015

Símbolos que deben ser revelados

El motivo principal por el cual los antiguos alquimistas utilizaron símbolos abstractos para explicar sus procesos e investigaciones, fue para que los "ignorantes" e impuros no fuesen capaces de entender sus elaborados estudios ni la grandiosidad de aquellos pasos que, frenéticamente, practicaban para llegar a la divinidad. Si bien, la alquimia como práctica actualmente no ayuda en absoluto a la ciencia, posiblemente como método de meditación (como me sirve a mí como artista) pudo haber sido más revelador.

Por ende, mucho del trabajo que ellos realizaban ha quedado perdido gracias al complejo afán de que sólo existiesen unos pocos elegidos para entender sus artes y éste argumento es, por mucho, uno de mis grandes conflictos con el ocultismo, ya que es un prejuicio me parece por demás bruto y más ignorante aún que aquella gente que los alquimistas deseaban evitar. Es extraño que hoy en día exista éste método entre los ocultistas modernos.

Personalmente me opongo a dejar en penumbras a las personas que bien podrían obtener un beneficio al conocer la simbología de una obra o un tratado cultural, porque a fin de cuentas, esto es una forma de transmitir conocimiento, y cualquier evasión para darlo a entender me parece hasta anti-progresista.

Me parece absurdo que, una vez que he tratado de plasmar una compleja simbología en una obra, el significado de la misma quede a lo oculto más de lo necesario, que sólo sea una imagen que transmita un primer paso de asombro, pero que no provoque un entendimiento más allá de la mera suposición del espectador.

De vez en cuando me doy a la tarea de explicar el simbolismo de mis obras, que si bien, no siempre tengo el tiempo de hacerlo públicamente, la apertura que tengo para que cualquiera aclare sus dudas o pregunte el significado de cada cosa es extremadamente amplia. Creo que esto aplica en mi caso particular ya que utilizo mucha simbología que proviene de la alquimia o la antigua iconografía del siglo XVI y tiene significados específicos en la armonía de mis obras.

Por ende quisiera empezar con un símbolo sencillo, pero que conforma ahora una unidad en cuanto a la representación de mi trabajo artístico:


Ya había comentado antes que siempre me ha costado mucho encontrar un signo que me identificase. No quise llamarlo logotipo, porque esto representa más mi obra que mi trabajo como diseñador gráfico, pero igual tengo planeado utilizarlo para ambos fines.

Esencialmente, el símbolo representa un ente. Se compone de dos partes; la primera es lo visible, lo material o lo exterior, por ello, los símbolos se colocan en la parte superior, elevados a la vista, por así decirlo "en el cielo".




Y la parte restante es la invisible, lo espiritual o lo interior, motivo por el cual se coloca "bajo tierra", fuera de la periferia, ya que es allí donde reside lo impalpable.


Para que se pueda comprender mejor la "elevación" del símbolo, comenzaré por explicar la parte interior del mismo:

 Ésta parte inferior se compone de dos símbolos, primero el oro o el Sol, lo masculino. Se encuentra en la raíz del símbolo ya que representa mi parte masculina, que si bien es la que se encuentra más oculta a la vista, es el corazón de mi esencia.

 En algunas interpretaciones, éste símbolo significa la dispersión de los caminos, el viaje o las transiciones, por lo cual, para referencia personal, lo he traspolado al significado de las experiencias o el encuentro con los distintos tipos de inspiración que he encontrado a través de mi vida.

     Al final, la parte superior se compone de dos símbolos. El primero es la descomposición, es decir, cómo después de mezclar el espíritu o el corazón del mismo con las experiencias que me han formado como ser, las interpretaciones toman lugar para dar paso a lo finalmente visible o plasmable.

"La luna", que es lo femenino, la plata alquímicamente conocida, concepto que he trasladado para representar el cuerpo femenino al que pertenezco y que no puedo cambiar, la entidad de carne que todos pueden ver incluso en algunas de mis obras. 

Todo finalmente es un proceso, utilizando el símbolo en conjunto como una retorta para plasmar de una forma más metódica mi trabajo artístico. 

24 jul. 2015

Límites necesarios


Creo que todos los artistas (o casi todos) nos sentimos enormemente agradecidos cuando recibimos publicidad gratuita, ya sea de personas que suben nuestra obra en sus blogs recomendando nuestra obra o como acompañante de alguna pieza literaria o ensayo que ellos escriben, cosa que para mí es enormemente aceptable siempre y cuando se dé crédito por ello y no se lucre o imprima.

Pero también creo que hay ciertos límites respecto a ésto y considero importante que sepamos quién está publicando libremente nuestro trabajo y bajo qué motivos, y para darle un poco de consistencia a el por qué de pronto me ha preocupado, aquí viene mi caso:

En estos días en los que me he puesto a escribir un poco más y remodelar el blog, tuve la curiosidad de meterme a las gráficas de tráfico que están disponibles para los moderadores, cosa que siempre me permite ver de qué sitios o páginas web llegan más visitas (Es decir, a través de facebook, twitter, etc...). Gracias a ello, me di cuenta que recientemente, una gran cantidad de entradas provenían de un blog muy en específico el cual había estado promocionando mi trabajo últimamente, apoyando varios textos y siempre dándome crédito por ello

Hasta ahora todo parece bien y muy conveniente por el aumento de correos que estuve recibiendo con interés respecto a mi obra, pero el problema que yo tuve con esto es que el blog se trataba de un sitio que promueve la antivacunación. Llegué a la pronta conclusión que lo más prudente y coherente (siendo que  yo considero anti ético el no vacunar a las personas), era que no se me relacionase a mí o a mi obra con ese tipo de movimientos.

Escribí a la persona encargada del sitio y tras un intercambio de correos (y propaganda incitándome a cambiar de idea) finalmente mis imágenes y los créditos fueron removidos del blog, aunque no de muy buena gana y dejando en claro que lo que yo hacía sólo me traería desventajas.

Para muchos puede parecer una exageración o inclusive una tontería, ya que hay casos de marcas y personas reconocidas que aún cuando trabajaron bajo causas poco éticas, su obra o producto continúa con prestigio, ejemplificando, los uniformes nazis que fueron diseñados por Hugo Boss. Pero a pesar de ello, considero importante que sepamos no sólo cómo mover nuestra obra, sino dejar claro a quienes disfrutan de ella el tipo de personas que somos que, si bien el trabajo por sí mismo hace su parte, siempre puede existir una apertura a la incongruencia. 

No es tan gratificante tener publicidad gratis si a cambio, te vuelves en contra de las cosas que crees y esto es, a mi parecer, uno de los males más complicados en los que los artistas o músicos tenemos que enfrentarnos día a día.




23 jul. 2015

Un Andrógino emocional.

Creo que hasta la fecha, nunca me di el tiempo de hablar un poco sobre ésta pieza en particular y el extraño significado que contiene, al menos para mí. Al hablar de un andrógino, no intento explayarme en el ámbito sexual en el que comúnmente se relaciona el término, que si bien hay algo de ello, no es precisamente el tema principal de la obra.

Como introducción, pienso que siempre he sido una persona que ha tenido mucho conflicto para encontrar su "personalidad", lo que me ha llevado a interesarme por muchas cosas a través de mi vida que, tarde o temprano, parecen no tener relación entre sí y hasta parecen incompatibles. Por ejemplo, la alquimia y mi obsesión por los objetos de papelería rosados y brillantes, el budismo y el estilo de vida victoriano, cosa que, aunque ahora puede parecer no tan compleja, me trae bastantes problemas.

¿Por qué? Casi es simple. Me cuesta mucho definir cómo o con qué influencia quiero tener o diseñar las cosas, cómo quiero que una imagen me represente en cuanto a "mi estilo" como artista o como diseñador gráfico, cosa que explica por qué siempre estoy cambiando la imagen de mis redes sociales, porque ni siquiera he sido capaz de acabar el diseño de mi página web gracias a mi indecisión en éste aspecto y el por qué hay una falta de un logotipo para mi trabajo artístico que realmente me haga sentir satisfecho.

Puede parecer una cuestión banal, pero para alguien que ha estado buscando esa identificación durante casi ocho años, es un asunto algo frustrante. Siendo que mi formación académica fue diseño gráfico, no suelo tener problemas al momento de crear una imagen para otras personas, pero al momento de yo inducirme a mis propios requerimientos para hacer algo para mí, es increíblemente difícil y poco satisfactorio, lo que me lleva comúnmente a episodios de silenciosa desesperación que sólo se van cuando tomo un buen libro del siglo pasado.




La pieza de "El Andrógino" toma sentido en éste aspecto de mi vida por el hecho de que, con tantos gustos distintos y preferencias casi contradictorias, me siento como un compuesto de todo, sin definición, sin estabilidad emocional o artística, lo cual sinceramente, desgasta bastante. Las siguientes semanas me gustaría dedicarme un poco a profundizar en éste aspecto, pero a veces las conclusiones de mis reflexiones me llevan a pensar que tal vez mi obra también está igual de indefinida, por ende me es tan complicado crear un símbolo, un representativo que pueda abarcar en algo tan abstracto una cantidad de expresiones y gustos que parecen infinitos.

Realmente no me queda mucho más que seguir experimentando, analizando y meditando respecto a mi andrógino emocional... sólo que, habiendo cumplido mi primer cuarto de siglo, todo esto comienza a traerme conflictos mentales que por momentos, me es difícil conciliar.


20 may. 2015

Red de extorsionadores de artistas.

¡Saludos! Hacía tiempo que no publicaba una entrada en mi blog, pero me pareció oportuno exponer una reciente experiencia en la cual una persona (o grupo de personas) intentaron someterme a un robo mediante la excusa de comprarme obras, con la esperanza de que si a alguien le ocurre algo similar, sepa detectar éste tipo de extorsión a tiempo.

En semanas pasadas, recibí un correo a mi cuenta artística de una persona solicitando la compra de varias piezas de mi trabajo, y dicha persona hablaba en inglés y especificaba que sus pagos eran a través de cheques. A primera vista no tenía nada de sospechoso, ya que la mayoría de mis compradores suelen ser extranjeros y los pagos en cheques también son comunes en esos casos, pero después empecé a ver un detalle algo raro. He aquí una captura de pantalla del correo con los datos del interesado:


No pude evitar notar que ésta persona prácticamente se presenta con tres nombres distintos: Dorothy Rudy, Mathew Rudy y Steven Rudy. De primera mano, quise creer que se trataba de un error, así que decidí responder a la petición como regularmente hago con los clientes. Le respondí que era más conveniente que me dijese cuáles eran las piezas que le interesaban, para saber si las tenía disponibles y así mismo darle sus características y si deseaba un catálogo, podía dirigirse a mi sitio web y allí encontraría mi galería. Me respondió a los pocos días con un listado de las obras que deseaba que le cotizara y las cuales, curiosamente, estaban dentro del listado de piezas que ya tengo publicadas como disponibles en mi web. Es decir, no se tomaron la molestia de hacer una selección, sino simplemente vieron las que ya había disponibles y esas pidieron.

Me pidió mi dirección para poder enviarme el cheque, pero le respondí que no podía enviarle datos si no me daba el tipo de banco que manejaba para asegurarme que pudiese cobrar el dinero, y me respondió exactamente con el mismo correo en el que pedía los prints y mis datos de información. Le pregunté una vez más sobre su banco, para ver si me había mandado el correo de nuevo por error, pero una vez más me mando exactamente el mismo correo pidiéndome los datos, y allí supe que definitivamente, se trataba de un extorsionador.

Ésta es la parte en la que vale la pena poner atención, ya que es el método que ellos utilizan para llevar a cabo la extorsión:

Después de mandarle una dirección alternativa para que llegase el supuesto cheque, me respondió que el cheque ya estaba en proceso de envío y que tardaría dos semanas en llegar, pero a las pocas horas, me volvió a mandar otro correo diciéndome que su banco se había equivocado y había enviado la cantidad incorrecta, por lo que yo debía depositar dicho cheque en mi cuenta de banco y que con eso automáticamente el dinero regresaría a su propia cuenta y ya después podría él mandarme el cheque real.

Lo que puede llegar a confundir a las personas al recibir éste tipo de correos, es que hasta cierto punto los bandidos responden a los usuarios de forma muy personal y por ende, parecer personas sinceramente interesadas en comprarte obra.

Les dejo aquí los datos de dirección personal que dejaba mi extorsionador, para que bloqueen dicha dirección desde ahora:

Dorothy Rudy
rudydorothy97@yahoo.com

 80, HEAVEN DRIVE,
 ABERDEEN,
 ABERDEENSHIRE,
 AB40 9HE
 UNITED KINGDOM

Mi caso no es el único, les dejo aquí una entrada de blog de otros artistas a los que han tratado de extorsionar de la misma manera y curiosamente, el mismo grupo de delincuentes, para que por cualquier cosa, puedan estar atentos a los datos de los extorsionadores.



9 ago. 2014

Updated Biography / Biografía Actualizada

Español

Si me preguntan, la principal motivación de mi obra es sin duda el autodescubrimiento. La búsqueda de mi propio ser fue lo que me llevó en el año 2006 a empezar a experimentar con mis autorretratos fotográficos, interviniéndolos digitalmente hasta convertirse en una pasión que va más allá de lo que cualquier cosa material puede crear en mi.


Esta inquietud es lo que me ha llevado a través de mi vida a interesarme por un  sinfín  de cosas tan diferentes entre sí, que difícilmente  podrían encajarse en una sola personalidad. Es por ello que el término "autenticidad" me es complejo de digerir, ya que yo sólo descubro aquello que me gusta, me conmueve o inspira y lo plasmo en mi obra. Así de simple es como funciona.

Aunque aún así, tengo intereses en particular que destacan o prevalecen más que otros, los cuales se apoderan de mi obra de forma casi contundente, dándole así un estilo concreto. Mis temáticas predilectas para la estética de mis cuadros abarcan campos como la vieja astronomía, la iconología alquímica, la magia espiritual, las metáforas y analogías. Conceptualmente, la simbología personal, filosofías e ideologías y las experiencias personales son la esencia básica de cada obra.

Cabe rescatar que, a través del tiempo y la experiencia que he tenido con mi trabajo me he dado cuenta de algo muy esencial: Todo aquello que amo, que me gusta y que me asombra no son más que burdas capas que me impiden ver mi verdadero ser.

Por ende, mi obra me invita a la meditación, a la reflexión de qué es aquello que llevo cargando, permitiéndome desecharlo al plasmarlo visualmente. Puedo afirmar que, por cada cuadro que hago, se pierde un ápice de mi personalidad, lo que me permite estar cada vez más cerca de mi esencia. Es en este momento, en el que la sabia frase de un precioso maestro llega a mi mente:

"El descubrimiento del yo no es la meta, sino el punto de partida."

Y mi obra representa, finalmente, una metodología que encausa mi imaginación y minimaliza mis universos a un simple cuadro. La magia y el misticismo que representa mi viaje como ser humano se queda en el lienzo y se comparte con el espectador, pero la verdadera elevación ocurre en mi interior al finalizar cada cuadro, en un íntimo gesto de desprendimiento para alcanzar el verdadero yo, que a final de cuentas, no es más que una ilusión.

English

If you ask me, the principal motivation of my artwork is the self-discovery.  The hunt of my own self took me to experiment with my photographic self portraits in 2006, manipulating them digitally, at the point to become a passion that goes beyond of any other material stimulation.
Through my life, this inquietude has led me to get interest for many things, so different from each other, that are hardly fited in a single personality. That becomes the word “authenticity” very hard to digest for me, because I only discover what I like, what moves or inspire me and I express it through my artwork. That’s how it works.

Even with that, I have many particular interest that are most noteworthy than the rest, wich take over of my work in an almost overwhelming way, giving to my artwork a defined style. My favorite topics in order to create the aesthetics of my work are the vintage astronomy, the alchemical iconology, the spiritual magic, metaphores and analogies. Conceptually, the personal simbology, personal philosophies, ideologies and experiences are the basic essence of each artwork.

I must include that, through the time and the experience that I had with my artwork, I’ve noticed something very essential: Everything that I love, that I like and that amuse me are just rotted layers that prevent me to find my true self.

That is why, my artwork invites me to meditate, to think over what is what I am carring, leting me discard it when I translate it visually. I can say that, for every artwork that I make, I lost an ápex of personality, allowing me being closer of my essence. In those moments, I lovely remember the phrase of a very precious teacher:

“The discovering of the self is not the goal, but the starting point.”



And my artwork represents, at least, a methodology that prosecute my imagination and minimalize my universes to a simple picture. The magic and mysticism that represents my travel as human been stays in the canvas and gets shared with the viewer, but the truly elevation occurs inside me when I finish each artwork, in a intimate gesture of detachment, in order to reach the true self, that in the end, is a mere delusion.

- Mil gracias a A. Borja por la ayuda con la traducción -


26 jul. 2014

Su Tumba

Hoy ha sido un día doloroso. Tanto que, como hacía muchos años que no me sucedía, mis ojos se han aguado. Y precisamente estando yo incapaz de comprender mi propio dolor, llegó a mí de forma casi divina esta frase:

"La musa o muso no es un sujeto pasivo. Se requiere de su personalidad, de su existencia y su entrega para poder ser en el otro."

Hoy, estoy de luto. Mi muso, mi estrella más alta, mi luna preciosa, el amante de mi imaginación ha muerto. No me refiero a una muerte poética, sino a una tan irreversible, que ya no me permitirá probar de nuevo el sabor de su esencia. Él ha desaparecido, quedándose solamente el amargo recuerdo de su ser en mi memoria. Y todo lo escribo con la sal de mis lágrimas.

Creo que será difícil de entender para otros lo que significaba este joven para mi, lo que su ser me entregó durante años y lo que hizo con mi vida, mis sentimientos y... sobre todo, con mi espíritu. Sin duda, sentía un amor por él, pero no un amor romántico, sino uno que va mucho más allá de las frivolidades de la carne y la admiración profana. No es un amor del que te recuperas, sino del que te marca para siempre, que se vuelve parte de tu ser y que es irreemplazable. Como cuando pierdes a un hermano, a un hijo, a un igual... a una parte de ti.

Había un ser dentro de mi que luchaba por existir, que vivía en alma pero que necesitaba un cuerpo, una carne para proyectarse y terminar de nacer, y tú lo hiciste posible... enamoraste a ese espíritu, lo encerraste entre los pliegues de tu carne, lo ayudaste a elevarse, a transitar entre los hombres y a darle vida ante mis ojos y lo volviste tuyo para siempre, sin darte cuenta que tu partida le rompería el corazón.

¿Por qué tenías que irte? Nunca comprenderás el dolor que has dejado dentro de mi ser, ni sabrás todo lo que hiciste por mi durante estos años. No era sólo tu belleza tan encantadora, tan sublime y verdadera, una que rebasaba la admiración de todo aquel que se cruzara en tu camino, para bien o para mal, ya que el mundo era incapaz de pasar a lado tuyo sin mirarte, sino el hecho de que fuiste el único que cautivó el corazón del otro ser que habitaba dentro de mi, tanto así, que se materializó a tu imagen y semejanza. Nunca lo sabrás, pero tú lo hiciste más real y eso jamás terminaré de agradecértelo. Me ayudaste a tener los mejores años de mi vida, a empezar una vida totalmente nueva.

Apenas te has ido hoy, y ya te extraño desde hace meses...

Mi verdadero espíritu te agradece, desde lo profundo de su existencia, el que le hayas regalado tu cuerpo y con eso, permitido nacer en el mundo humano. Ahora que te has ido, se quedará por siempre aquí, a tu imagen y a lado de los que le amamos. Gracias por todo mi hermosa estrella... adiós y buena suerte. Te amo.




19 jul. 2014

Transformaciones Extraordinarias

¿Nunca han sentido el enorme deseo, inclusive necesidad, de que todo lo que has sido hasta ahora cambie por completo?

Creo que, hasta el día de hoy, nunca había hecho una confesión tan personal, al menos no abiertamente y en un espacio al que cualquier persona conocedora de mi trabajo pudiese acceder. La entrada de mi siguiente serie temática, "Umbra" sacará a la luz una vida secreta que se ha desarrollado en los últimos dos años, tiempo que dio paso a que surgiera de mi interior un ser que tenía mucho, mucho tiempo durmiendo.

Este ser creció, se desarrolló y formó su personalidad gracias a extraordinarios sucesos que fueron narrándose tanto en las páginas de mi imaginación como en las de mi vida diaria, en la cual tuve la oportunidad de convertirme en una criatura completamente nueva, pero que aún así, fue criada a mi lado desde mi nacimiento.
Aunque en la etapa más decisiva de mi vida, mi adolescencia, he sido forjado como un joven artista, creo que ahora que he entrado en mi etapa adulta me he transformado en algo que va mucho más allá de eso. Ahora me es extraño inclusive cuando las personas me llaman por mi nombre de nacimiento, e inclusive se ha vuelto incómodo...

Se puede decir que hay dos seres conviviendo dentro de mi, esa joven que durante veinticuatro años ha sido Mariana Palova, y un ente totalmente independiente de esa vida, con una historia aún más extraordinaria. Y parece ser, que éste último ser es quien deseo ser en mi totalidad. Deseo abrazarlo, unirlo a mi existencia y traerlo a la vida, a éste mundo, para que pueda ser parte de él. Pienso que sea un cambio físico y mental, pero sobre todo, una experiencia espiritual mucho más allá de mis hasta ahora posibilidades.
No puedo llamarle una doble personalidad. Más bien, son dos seres independientes que se han visto encadenados en un sólo cuerpo, y que cada uno, por su lado, ha creado su propia historia. Esta serie no fue elaborada por Mariana Palova, sino por aquel ser que ha crecido a su lado y ha formado su propio universo, por lo que promete ser un viaje totalmente nuevo y maravilloso.

La obra no sólo contará con una personalidad diferente, sino con una técnica mucho más cuidada, que tal vez regrese a la simpleza de mis series pasadas, pero que aún así, llene mis propias expectativas con su estética. No pretenderá satisfacer otra cosa que mi necesidad de mirar ese mundo y a ese ser plasmado en un lienzo.

Sólo las personas que también se involucraron en el surgimiento de éste ser conocen los relatos concretos por los que ha transitado, ya que han sido parte de ellos. Por ende se han convertido en su familia, en su refugio y sus guardianes. A ellos, quien en su propio universo se han vuelto parte del mío y formaron a mi lado ésta vida nueva, les agradezco el silencio de sus labios, para que estas narraciones extraordinarias queden sólo en nuestra memoria.

Resta decir, que planeo que ésta serie sea muy diferente, empezando por mentalizar al espectador que aquella faceta femenina muy presente en mis cuadros anteriores está casi inexistente, dando paso a la androginia y la masculinidad, aspectos que siempre quedaron rezagados, y ahora con éste ente surcando los mares de mi imaginación, querrá impregnar toda su esencia en ella.

La serie está prevista para estrenarse el cuatro de Septiembre del presente año en la ciudad de Aguascalientes. Agradezco enormemente su apoyo, y espero que pronto podamos volver a reunirnos.

9 may. 2013

El Devorador de Lotos (Una Breve Fábula)


"El Devorador de Lotos"
- Hace muchos, muchos años, cuando apenas comenzaba el tiempo, había una bellísima flor que yacía en un estanque de oscuridad, situada en un perdido espacio del universo. Cuando lo deseaba, se abría con fuerza para dejar brotar de ella sinfín de estrellas y luces, puesto que el brillo de éstas le traía felicidad, aunque muriesen al instante de haber nacido.

Cierto día, un extraño ente, hecho de millones de Lunas y nebulosas, pasó cerca del Loto, el cual se percató de que el luminoso ser tenía en su interior un agujero que succionaba todo a su paso, comiéndose el rastro de luz que había dejado el espectáculo de la mística flor.

Aquel ser era tan indescriptiblemente bello, que el Loto se quedó prendado de él. Empezó a expulsar estrellas, viendo que el desconocido permanecía a su lado para poder devorarlas. El ser se quedó largo tiempo junto a la flor, al tiempo que el Universo se formaba, puesto que la mística planta siempre expulsaba más y más estrellas, permitiéndole que se las devorara para así evitar que se alejara en busca de otras fuentes de alimento. Con el caminar de los siglos, y poco a poco, el Loto comenzó a morir, siendo incapaz de seguir alimentando al ser que cada vez le consumía más y más.

Fue entonces que supo que su vida terminaría muy pronto, y con ella, el hermoso ser se alejaría para siempre. Decidido, expulsó cientos de vestigios de polvo de luz de su interior, repartiéndolas por todo el Universo y creando las constelaciones, al mismo tiempo que consumía hasta la última partícula de su propio ser, impregnando en esas nuevas estrellas una vida tan larga que duraría milenios.

El devorador se fue en busca de aquellas estrellas, para seguir alimentándose con su resplandor. El loto sabía bien que el número era tan infinito como el amor que tenía por el ser hecho de Lunas, por lo que él jamás moriría de hambre. De pronto, la flor comenzó a consumirse, contrayéndose más y más hasta quedar reducido a un pequeño punto.

En un parpadear, la diminuta esfera estalló con estruendo, repartiéndose en cientos de brazos de luces y estrellas, formando lo que ahora es nuestra galaxia...

Las semillas, aquellas estrellas, sobreviven tanto para que su devorador de lotos pueda encontrarlas, manteniendo en sus entrañas la vida de aquel amor que su creador tenía por él, siendo ésa la herramienta que de verdad se necesita para pulir el alma. Así debemos de ser los hombres, mi estimada estrella, debemos de ser iguales a aquel Loto Cósmico que entregó hasta el último ápice de su existencia por un ser amado, y al hacerlo, al dar su vida, explotó en su más grande manifestación de belleza. Puesto que en el momento en el que podamos hacerlo, nos volveremos en algo mucho más hermoso de lo que creímos que podíamos ser. Amor, querido aprendiz, amor."

- Palova.